Producción Importante

Las actividades productivas de la parroquia de Pacto son eminentemente agrícolas y ganaderas.  La mayor parte de la tierra cultivada está destinada a la crianza de ganado para la producción de leche y carne.  La producción lechera en la parroquia alcanza  un promedio de 5.200 litros diarios, concentrándose principalmente en los recintos San José, Ingapi, El Triunfo, Guayabillas, La Unión, Paraguas, El Castillo, Pachijal, Mashpi, y Río Anope; mientras que la de carne en San José, El Triunfo, Sahuangual, Santa Rosa, San Francisco de Pachijal y  La Delicia.  Las razas de ganado lechero que predominan son cruces de Holstein, Brown SWISS y Jersey; para la producción de carne, la raza Braman es la más utilizada.  En cuanto a los pastos usados para forraje, los más comunes son la brachiaria (Brachiaria sp.) y el pasto miel (Setaria sphacelata).

La piscicultura, agricultura, ganadería, avicultura. Artesanías, minería, etc están presentes en la Parroquia, donde la producción es destinada a mercados en Quito y Los Bancos.  La problemática de esta actividad radica en la falta de asistencia técnica y en el proceso de comercialización; pues no tienen mercados fijos para colocar su producción.

Agrícola. La caña de azúcar es el cultivo agrícola más difundido en la Parroquia. Se estima que una parte importante del territorio depende de esta actividad productiva.  Las fincas tienen un espacio cultivado raramente mayor a 2 ha., y la producción es de aproximadamente 130qq/ha.

Las características geográficas y climáticas de Pacto, junto con la vocación del suelo, permiten que la parroquia sea una zona potencialmente agrícola, en donde se pueden cultivar una gran variedad de productos.  En la mayoría de fincas, se pueden encontrar plantaciones de café o cacao, asociadas con productos tales como: yuca, plátano, fréjol, zapallo, zanahoria blanca, maní, maíz, legumbres y hortalizas.  También se cultivan frutas comunes como: naranjilla, naranja, limón, guayaba, pitajaya, mandarina, guanábana, papaya y piña.  

En los últimos años, se ha venido impulsando la caficultura orgánica como una actividad económica alternativa, que contribuye tanto a la mejoría de los ingresos de las familias agricultoras, como a la conservación del ambiente.  El noroccidente de Pichincha ha sido identificado por la COFENAC como uno de los mejores sitios del país para la producción de café especial, lo que ha motivado a los productores a ampliar sus cafetales, mejorar su productividad y fortalecer la organización. 

Actualmente, la mayor parte de la producción de café es comercializada de manera asociativa (a través de 3 organizaciones), lo que ha generado la mejoría del precio, y consecuentemente, el incremento de los ingresos recibidos por esta actividad.  

En el sector de Santa Rosa y Guayabillas, se encuentra un importante banco de germoplasma con más de 500 especies de plantas útiles tropicales.  Este jardín botánico tiene más de 30 años de antigüedad, y constituye sin duda alguna un patrimonio único e irremplazable para la parroquia y el país, y que pueden llegar a ser de gran valor comercial.  Sin embargo, lo más importante, es que se ha diversificado considerablemente la dieta de las familias campesinas de la región, aportando especies tales como el zalac, mangostino, menteng, jaka, pomelo, borojó, uva de montaña, cacao blanco, chicle, entre otras.  

Contrariamente a la gran diversidad productiva que mantienen los predios distribuidos en la mayor parte de la parroquia, en los recintos de Pachijal, Mashpi y Guayabillas, se ha dado una expansión descontrolada de monocultivos destinados a la producción de palmito (Bactris gasipae).  Este agro negocio ha  transformado fuertemente los patrones de tenencia y manejo de la tierra, provocando la concentración de tierras en pocas manos, el desplazamiento de campesinos, la pérdida de la diversidad agrícola, la deforestación de bosques maduros y el deterioro de ecosistemas y fuentes de agua, debido al uso indiscriminado de agro tóxicos.  La mayor parte de la mano de obra requerida por las plantaciones de palmito proviene de otras regiones del país, y tanto los dueños  de los precios, como los trabajadores, poco se insertan en las dinámicas de gestión del territorio.

Pecuaria.

Dentro del uso agropecuario, predominan los pastizales para la crianza de ganado vacuno, y que según el diagnóstico participativo efectuado, llegarían al 60%.  En un segundo nivel, se encuentran los usos agrícolas, entre los que destacan los cultivos de caña, seguidos por cultivos de palmito ciclo corto, y cultivos diversificados. 

El limitado potencial ganadero de la parroquia y la falta de aplicación de tecnologías apropiadas por parte de los propietarios de fincas ganaderas (como: bancos forrajeros,  sistemas silvopastoriles, genética mejorada, entre otros),  ocasiona que el promedio de producción lechera por vaca/hectárea sea de 4 a 5 litros diarios, lo cual está muy debajo de los promedios alcanzados en otras zonas ganaderas del país. La ganadería en esta parroquia es una actividad de alto  impacto ambiental, ya que hay una continua expansión de pastizales hacia áreas boscosas.

La mayor parte de la producción lechera es comercializada a través de intermediarios y con la compañía Nestlé.  Lamentablemente, debido a la falta de organización en el sector lechero, las condiciones de negociación son generalmente injustas para los productores.  Aunque en los últimos años están surgiendo algunas asociaciones que buscan industrializar su producción, y de esta manera, recibir mejores beneficios, sin embargo, la mayoría de los productores aún comercializan el producto primario a bajos precios.

En el sector pecuario también es común la cría de animales de granja tales como: pollos, gallinas y chanchos, para consumo doméstico y para la comercialización local.

Forestal.

En la parroquia Pacto, tradicionalmente se elaboraban algunas artesanías a partir de fibras y materiales provenientes de los bosques.  Era común la fabricación de chalas y canastas de bejucos, tejidos con cabuya, y esculturas de madera.  Sin embargo, esta tradición se ha ido perdiendo debido a la poca rentabilidad económica que genera, y a la utilización de objetos importados o de plástico, en lugar de los materiales propios de la zona.

Todavía  existen algunos grupos y personas que continúan elaborando artesanías con materiales tradicionales y algunos materiales externos. 

Minería.

Explotación minera 

En Pacto, la actividad minera se realiza a través de túneles, en las localidades de Buenos Aires, La Victoria y Paraíso; y a cielo abierto en Santa Teresita y San Francisco de Pachijal.  Los moradores de Pacto consideran que la minería metálica no es una actividad productiva.  Por el contrario, ésta imposibilita el desarrollo de otras actividades de gran  importancia económica para la población y la zona, especialmente las que tienen que ver con eco turismo, conservación, ganadería y agricultura.  

No se realiza la explotación legal  de canteras, ya que por el momento no existen estudios técnicos que identifiquen los lugares y métodos idóneos para desarrollar esta actividad, y la población no está de acuerdo en que esta actividad se desarrolle sin ningún control técnico ambiental.  Bajo esta perspectiva, la comunidad menciona que permitirá realizar minería de material pétreo sólo para beneficio comunitario, como la construcción de obras, apertura y mantenimiento de vías. 

Es necesario establecer los mecanismos para regular el uso y manejo de las microcuencas hídricas, protegiéndolas de la deforestación causada por la tala de bosque, la ampliación de la frontera agrícola y la actividad minera.

La parroquia tiene 15 concesiones mineras inscritas, de las cuales la población identifica 3 minas que se encuentran en la etapa de explotación. Los pobladores mencionan que en las otras concesiones se ha tratado de hacer estudios y que estos no han sido permitidos, dado que la comunidad no está de acuerdo con esta actividad, ya que no encaja en el modelo de desarrollo que los habitantes quieren para su parroquia. Las tres minas en explotación han sido clausuradas por las autoridades a pedido de la población en varias ocasiones, sin embargo siempre vuelven a abrirse.

Artesanal.

En la parroquia Pacto, tradicionalmente se elaboraban algunas artesanías a partir de fibras y materiales provenientes de los bosques.  Era común la fabricación de chalas y canastas de bejucos, tejidos con cabuya, y esculturas de madera.  Sin embargo, esta tradición se ha ido perdiendo debido a la poca rentabilidad económica que genera, y a la utilización de objetos importados o de plástico, en lugar de los materiales propios de la zona.

Industria, Empresa y Manufactura.  

En la Parroquia, el desarrollo industrial es casi nulo.  La caña de azúcar es un cultivo de gran importancia, y uno de los pocos que se industrializan en derivados como aguardiente y panela. 

El proceso inicia cortando la caña de azúcar, luego ésta es molida en los trapiches.  La limpieza del jugo se realiza con tres filtros de acero inoxidable; un cuarto filtro se usar para pasar la miel.  La clarificación se hace mediante un método manual vegetal con la utilización de shausa.  En el recinto Buenos Aires utilizan la planta llamada “estrella”, de la cual se muele la corteza, para posteriormente agregarla al jugo de caña.  La cocción de los jugos se efectúa con la ayuda de hornos quemadores. 

Como recurso energético alternativo se usa el bagazo o majada de ganado, y en menor cantidad se usa leña.  En la actualidad en muy pocas fábricas se usan llantas como recurso energético pues contaminas la panela con el hollín.  Esta práctica no está permitida por la comunidad ni por la certificación orgánica que tienen algunos productores.

La unidad de producción sólida es la tapa, 25 tapas dan un saquillo.  La panela es transportada en sacos sin envoltura individual.  Semanalmente, cada productor elabora un promedio de 500 tapas y 12 quintales de panela granulada.  La percepción de la gente es que la producción panelera no afecta al ecosistema de la Parroquia, por cuanto todos sus desperdicios son utilizados; el bagazo sirve como combustible para el horno y los residuos o impurezas (cachaza) de jugo de caña sirven como alimento para los animales, razón por la cual no se requiere de medidas de mitigación del impacto ambiental.  Sin embargo, se observa la necesidad de adoptar mejores prácticas de producción y de cuidado con el ambiente que permitan la sostenibilidad de la producción.  En la mayoría de las plantaciones se utiliza el sistema de monocultivo, el cual conlleva al agotamiento de la fertilidad del suelo en pocos años. 

Comercial.

Aunque la parroquia de Pacto es un territorio de gran producción agropecuaria, tiene muy poco desarrollo micro empresarial e industrial.  Únicamente, está presente en el sector panelero, como se mencionó anteriormente.  Sin embargo, es preciso anotar que en los últimos años, se han formado varias asociaciones de productores, cuyo objetivo es buscar el desarrollo empresarial y la industrialización de los productos.

En el resto de microcuencas las afectaciones son similares e incluyen la tala de bosque en zonas de recarga y nacientes, ganadería en zonas de alta pendiente que genera gran cantidad de sedimentos, uso de agroquímicos en la agricultura. La mayor parte de los pobladores de esta zona reconocen  que estos impactos han generado, a través del  tiempo, una disminución del recurso hídrico  (tanto en calidad como en cantidad).